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¿Qué principio activo es ideal para cada tipo de piel?

¡Descubre qué ingredientes se adaptan mejor a tu epidermis y obtén los mejores resultados!

La piel es el órgano más extenso del cuerpo humano y, como tal, necesita de unos cuidados adecuados a su naturaleza y recomendados por especialistas. Inmaculada Canterla, directora de Cosmeceutical Center, nos desvela qué principios activos se adecuan mejor a nuestras necesidades, según nuestro tipo de piel.

¿Cómo sabemos si el tratamiento que usamos es 100% ideal para nuestra piel? Según Inmaculada Canterla, más allá de la clasificación piel grasa, seca y mixta, existen varios subtipos que debemos tener en cuenta (sin olvidarnos de la acción de los factores externos, como el clima, el estrés, la edad, el sol el alcohol, la alimentación y el tabaco, que también variarán la calidad de la piel a lo largo de la vida) a la hora de elegir los activos de uno u otro producto, ya que el éxito de un tratamiento está en la composición del producto.

Así pues, valorando con Inmaculada Canterla todos los aspectos de cada piel, descúbramos qué principios activos se adecuan mejor a cada tipo de piel, según sus carencias y necesidades:

Piel Seca

La sequedad cutánea presenta aspereza, descamación, pérdida de flexibilidad, grietas e hiperqueratosis, a causa de la disminución de agua del estrato córneo de este tipo de piel. Dentro de las pieles secas, encontramos las pieles alipídicas (de aspecto mate, fácil descamación, tendencia a presentar arrugas y a no tolerar los jabones) y las pieles deshidratadas (de tacto áspero, gran tendencia a las arrugas, a la infección de poros, fácilmente irritable y con sensación de tirantez). Para este tipo de pieles, Inmaculada Canterla reconmienda, tres principios activos esenciales:

  • Ceramidas: lípidos naturales responsables de la unión intercelular que mantiene la hidratación de la piel. Proliferan la hidratación y evitan la sequedad, además de inhibir las enzimas elastasas que destruyen las fibras de elastina. La piel estará más hidratada, elástica y confortable, además de presentar menos arrugas.
  • Betaglucanos: forman un film en la piel que sella la hidratación y ayuda a estimular la creación de colágeno. Además, tienen una acción antiinflamatoria y acitvan el sistema inmunitario de las células.
  • Ácido hialurónico: Activo de alto poder hidratante, ya que es una molécula altamente hidrofílica.

Piel Sensible

Se caracteriza por presentar una condición de hiperreactividad, que variará según el caso y los factores. Como su umbral de tolerancia es inferior al de una piel normal, reacciona frente a los estímulso sufriendo sensaciones de incomodidad (calor, tirantez, enrojecimiento o prurito). Es frágil y suele ser clara, además de presentar una alta tendencia a desarrollar la rosácea, una inflamación crónica que obstruye los poro y dilata los capilares, provocando enrojecimiento y erupción. Este tipo de piel debe evitar los astringentes, el mentol y el alcanfor y, por el contrario, decantarse por los siguientes activos:

  • Vitamina B3: reduce la irritación y las manchas rojas, así como la coloración amarillenta o cetrina de la piel, mejorando la textura cutánea.
  • Teprenona: Estabiliza los telómeros y facilita la acción de la telomerasa, alargando la vida de las células de la piel. Mejora también el proceso de reparación celular y reduce la hipersensibilidad.

Piel Grasa

Este tipo de piel presenta una mayor actividad de las células sebáceas, así pues, según el grado de secreción existen diferentes tipos de piel grasa: piel grasa seborreica (que presentan principalmente los individuos de raza latina), piel grasa deshidratada (la secreción sebácea modifica su composicón cualitativa y se evapora el agua retenida), piel grasa asfíctica (por la utilización errónea de productos cosméticos se pueden generar quistes sebáceos). Los activos ideales para la piel grasa, según Inmaculada Canterla, son los siguientes:

  • Retinoides: de acción anti-queratinizante, inhibe la producción de sebo, es anti-inflamatorio e inmuno-modulador, aumenta el colágeno y disminuye la elastina normal. Aumenta las fibras de anclaje y la vascularización dérmica.
  • Bardana: ingrediente de actividad antimicrobiana y seborreguladora.

Piel Mixta

Estas pieles tienen una situación intermedia que alterna las características de la piel seca y la grasa, dependiendo en cada caso concreto de la distribución de las glándulas sebáceas y sudoríparas. "Hay que ser muy precisos con los activos y las dosis que aplicamos en cada caso, ya que podemos presentar zonas de piel más seca, tirante y poros cerrados, como las mejillas, y zonas de piel más grasas, como la zona T", explica Canterla. Para este tipo de pieles, la experta recomienda:

  • Ácido salicílico: ideal para las pieles que presentan poros dilatados en la zona T, ya que ayuda a eliminar las células muertas y estimula el recambio celular, así como la formación de colágeno. Se refinan los poros, no se obstruyen ni se dilatan.
  • Vitamina B5: En las zonas de piel seca, este activo aumenta la síntesis de lípidos cutáneos, con lo que mejor la barrera de protección cutánea.

Piel eudérmica

Se trata de la conocida como piel normal, con secreciones equilibradas y ausencia de alteraciones. Está bien hidratada, tiene un aspecto luminoso, un brillo moderado, color uniforme y poros imperceptibles. Al tacto es una piel suave, elástica, aterciopelada y flexible. Según Inmaculada Canterla "este tipo de pieles necesitan un tratamiento basado en preservar su estado natural, protegerse de la deshidratación, la acción del sol y los agentes atmosféricos". Los activos ideales para este tipo de piel son:

  • Vitamina A y Vitamina C: las funciones de la vitamina C son ideales para todo tipo de pieles, ya que tiene un gran poder antioxidante, inhibe la melanina, inactiva la tirosinasa, es antiinflamatoria, estimula la producción de colágeno e inhibe las metaproteinasas de matriz, que degradan el colágeno, la elastina y el ácido hialurónico. En sinergia con la Vitamina A actúan como antiqueratinizantes, inhiben la producción de sebo, aumentan la estimulación de colágeno, disminuyen la elastina normal, aumentan las fibras de anclaje y la vascularización dérmica.
  • Factor de Crecimiento (EGF): se trata de un péptido compuesto por 53 aminoácidos que promueve el cremcimiento, la proliferación, la diferenciación y la supervivencia celulares. Los agentes estimulantes del EFG sobre los fibroblastos conducen a una mayor producción de colágeno, aumentando el grosor de la piel.
¿Qué principio activo es ideal para cada tipo de piel?

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