PLANETLOOK.COM Peluquería y Estética Profesional by CC MAGAZINE

Entrevistas de peluquería profesional

"Nuestro éxito es la ilusión"

Paul Mitchell celebrará su Global Gathering 2015 en Madrid los días 13 y 14 de septiembre. Mientras llega el esperado momento, Pilar Martín, su Directora de Comunicación, nos ayuda a conocer un poco mejor esta apreciada firma.

Paul Mitchell celebrará su Global Gathering 2015 en Madrid los días 13 y 14 de septiembre. Mientras llega el esperado momento, Pilar Martín, su Directora de Comunicación, nos ayuda a conocer un poco mejor esta apreciada firma.

Texto: Celia Lozano

-¿Qué tiene su color que les diferencia?

-Aparte de que es muy tratante, la diferencia es la hidratación del cabello. Tiene muy poca alcalinidad y, por lo tanto, la acción ejercida sobre el cabello es más suave. Paul Mitchell® the color XG™ ofrece 78 tonos, con una gran cobertura de cabellos blancos.  Gracias a su tecnología Micro-Molecular y al sistema Dyesmart™ permite la máxima penetración y ofrece mayor duración y predictibilidad del color. Además, incorpora el sistema de protección Pure XG™: La mezcla de ingredientes naturales ayudan a proteger la calidad del cabello durante el proceso de coloración y después de él, gracias al aceite de semilla de algodón y a la leche de arroz.

-¿Cómo hace Paul Mitchell el protocolo del diagnóstico?

-Para realizar color lo más importante es saber con qué tipo de cabello nos encontramos. Un buen diagnóstico se hace sabiendo el tanto por ciento de cabello blanco real que tiene, la altura que posee, a la altura a la que quiere llegar, grosor y porosidad. Dependiendo de estas características utilizarás un tanto por ciento de base, un tanto por ciento del color elegido y, por supuesto, el volumen de oxidante necesario para llegar a esa altura.  No somos partidarios de castigar más el cabello, se supone que medios y puntas las tenemos coloreadas: no hace falta volver a aplicar un color de oxidación. Tenemos unas armas que hacen que ese color que tenemos en medios y puntas, sin dar pigmentos, vuelva a resurgir, recobre su luminosidad.  Y eso hace que el cliente se vaya con un cabello coloreado y, sobre todo, con un cabello sano.

-¿A qué acude hoy en día el cliente a la peluquería?

-Cada vez más el cliente va para colorearse y cortarse y para que le cuides el cabello. Para que le hagas un buen color que tenga durabilidad, para que su cabello esté perfecto hasta que el cliente vuelva a visitarnos. Pero durante ese tiempo, el cliente tiene que saber cómo cuidar de su cabello. Creo que eso es lo más importante.

-Paul Mitchell está realizando muchas formaciones.

-Sí, prácticamente cada semana salimos para realizar formaciones, o bien a salones o bien en hoteles. Nuestros técnicos no sólo hacen una consulta telefónica, ellos acompañan a nuestros comerciales haciendo formaciones en salones continuamente. También organizamos formaciones personalizadas en nuestros centros de Madrid y de Zaragoza.

-Muy bien entonces.

-Sí, porque yo creo que al cliente tienes que formarle en el producto. Una buena herramienta en unas buenas manos es maravillosa. Una buena herramienta que no sabes utilizar no te sirve para nada.

-¿Cuál es su tratamiento estrella?

-Hay un tratamiento de queratina que se llama KeraTriplex de Awapuhi Wild Ginger. Es lo más demandado y es como nuestro producto de lujo. Es un tratamiento de reparación. La exclusiva mezcla KeraTriplex® penetra en el interior del cabello reparándolo y sellando las roturas. El resultado es instantáneo. En 45 minutos y con un protocolo muy fácil de realizar, al lavarlo ya ves el resultado: brillo, sella muchísimo el cabello. El cabello queda suelto y con movimiento natural, como la melena que vemos a las celebrities, aporta más vida. Nuestra base es el Awapuhi hawaiano que aporta mucho brillo y mucha hidratación. El estrés diario, el uso continuado de herramientas térmicas, entre otros factores, pueden dañar el cabello. El tratamiento profesional KeraTriplex® de Paul Mitchell® es ideal para cabellos con tendencia a la sequedad, frágiles y quebradizos; cabellos dañados por el sol; cabellos decolorados o químicamente tratados.

-¿Qué cree que le falta hoy al sector de la peluquería?

-Hoy por hoy creo que a la gente nos falta ilusión porque herramientas sí tenemos. Nosotros con Paul Mitchell tenemos cantidad de cosas para hacer. Pero veo al sector de la peluquería aburrido y apático y también creo que con pequeñas cosas se buscan grandes logros. No sólo es ser, hay que parecerlo. Cuando tú estás haciendo algo y al cliente se lo pones adornado, por ejemplo, le pones un buen carrito para hacerle el tratamiento, se lo explicas como si se lo explicases a tu mejor amiga… Esas cosas tan sencillas es lo que nos falta para que el cliente se vaya con la sensación de decir: qué bien que me han atendido y qué guapa me voy. La clienta también busca el asesoramiento que podemos ofrecerle en los salones.

-El valor de las pequeñas cosas…

-Estas pequeñas cosas son importantísimas y, hoy por hoy, nuestro éxito yo creo que es la ilusión, sin olvidarnos de que esto es un negocio y que tienes que rentabilizarlo. Una cosa te lleva a la otra. Tú tienes que saber que con cosas muy sencillas puedes ganarte a una clienta, porque desde que entra al salón percibe esa acogida de una manera u otra y lo que pase después va a tener relación también con la acogida.  Puedes ponerle un producto maravilloso, pero dependerá mucho de tu actitud y de tu asesoramiento que el cliente vuelva. Tú tienes que saber que hasta con cosas muy sencillas, como cómo sonríes, puede hacer que fidelices a esa clienta.

-¿Qué diferencia a Paul Mitchell de otras casas?

-He estado en otras casas que no son ni mejores ni peores, sólo diferentes y yo no había visto nunca a clientes que te vendan ellos el producto. Cuando se juntan en una formación se dicen unos a otros: éste es fantástico, éste es el mejor, éste es una maravilla… Que un cliente no le pase a visitar el comercial y te llame para hacerte el pedido… Es un lujo. Tenemos un diamante en bruto. Paul Mitchell es perfecto, divertido, fácil de trabajar… Estamos encantados.

 

 

 

 

Subir