El concepto de brillo capilar ha evolucionado en el salón y ya no se entiende como un efecto superficial, sino como un reflejo directo de la salud del cabello, tal y como explican Jordi Justribó y Javier Mateos, directores de los salones The Lab en Barcelona.
Durante años, el objetivo en peluquería fue lograr un cabello pulido, disciplinado y con un brillo casi artificial. Sin embargo, esta visión ha cambiado. En la actualidad, el brillo se asocia a la calidad interna de la fibra capilar y a su estado de nutrición e hidratación.
“Ahora mismo, el brillo es lo que todo el mundo pide, pero ya no se entiende como un efecto superficial, sino como un indicador de la calidad del cabello”, explican los estilistas.
Las tendencias capilares reflejan esta transformación. Del ‘glass hair’, caracterizado por un acabado pulido, se ha pasado al ‘glowy hair’, inspirado en la luminosidad de la piel, hasta llegar al ‘bare hair’, una tendencia que apuesta por respetar y potenciar la textura natural del cabello.
En este nuevo enfoque, la belleza no se construye desde fuera, sino que emerge desde el interior de la fibra capilar, priorizando la calidad real del cabello frente al efecto visual.
Uno de los conceptos clave en esta evolución es la ‘skinificación’ del cabello, un enfoque que traslada al cuidado capilar los principios del ‘skincare’, con fórmulas más avanzadas y personalizadas.
Según explican desde The Lab, este planteamiento permite tratar el cabello como una extensión del cuidado de la piel, adaptando los protocolos a las necesidades específicas de cada cliente.
El brillo capilar actual se construye a partir de rituales que combinan tratamiento y acabado, siempre desde un diagnóstico previo de las necesidades del cabello.
“Lo importante es entender qué necesita cada fibra capilar y personalizar el cuidado. No todos los cabellos necesitan lo mismo, pero todos pueden conseguir ese brillo saludable si se trabajan correctamente”, explican los estilistas.
En este contexto, Kevin.Murphy propone diferentes soluciones para reforzar la luminosidad del cabello desde el tratamiento:
• Color.me gloss: coloración ácida tratante que sublima el tono sin alterar la base, mejora la textura y aporta brillo inmediato.
• Hydrate.me: línea centrada en la hidratación y reparación del cabello, clave para mejorar su calidad.
• Shimmer.shine y Shimmer.me blonde: productos de acabado que aportan brillo, hidratación y protección sin aportar peso.
Este cambio de enfoque refuerza el papel del profesional de la peluquería en la construcción de la salud capilar.
En este sentido, los expertos recomiendan acudir a salones especializados para trabajar el cabello desde la base. En Barcelona, el salón The Lab Còrsega (Còrsega 182), inaugurado en 2018, ha sido recientemente renovado para alinearse con su segundo espacio, The Lab Calvet (Calvet 60), abierto en 2024.
El proyecto, firmado por el interiorista Vicente Nebot, combina elementos clásicos y contemporáneos en un entorno pensado para ofrecer una experiencia integral donde técnica, diseño y confort se integran.
Con esta evolución, el brillo deja de ser un recurso estético para convertirse en un indicador de salud capilar, marcando una nueva dirección en la peluquería profesional.