Opinión
Ari Castillo, CEO de Lookby, analiza el sector y las oportunidades de la peluquería profesional en el marco de Professional Beauty: Salon International 2026
En el marco de Professional Beauty: Salon International 2026, desde el pódcast de PlanetLook entrevistamos a Ari Castillo, quien ofreció una lectura estratégica sobre la evolución del sector y los retos que marcarán el futuro de la peluquería profesional.
Tras su paso por la feria, Castillo destacó el valor del encuentro como espacio de análisis: “visitar la feria de Barcelona junto al equipo de PlanetLook ha sido una oportunidad estratégica para entender hacia dónde camina nuestro sector”. En este sentido, subrayó la diferencia entre segmentos, poniendo el foco en la estética como referente en madurez de mercado.
“La zona de estética es el ejemplo a seguir: stands de alto nivel y una inversión tecnológica que demuestra que es un mercado que sabe atraer al cliente de alto ‘standing’. Es el entorno ideal para herramientas de gestión robustas, porque la excelencia operativa es allí la norma”, explicó.
Frente a este escenario, el CEO de Lookby apuntó a uno de los principales desafíos de la peluquería: evolucionar hacia una mayor profesionalización empresarial. “Todavía tenemos el reto de transformar el dinamismo en una cultura empresarial sólida. Si queremos volver a atraer a las grandes firmas y ver un verdadero despliegue de innovación, necesitamos elevar el estándar”, afirmó.
En esta línea, insistió en que la digitalización es solo el primer paso dentro de un cambio más profundo: “el mercado está listo para dar el salto, pasar de una gestión tradicional a un modelo basado en la formación, la eficiencia y el uso de tecnología avanzada para competir al más alto nivel”.
Por su parte, Johanna Ruano, CEO de Johanna Ruano Hair Stylist, aportó una visión complementaria tras su recorrido por la feria, destacando la experiencia como “una inmersión en las dos caras de la industria”. En su análisis, coincidió en señalar la estética como motor de evolución: “allí se respira un compromiso con el bienestar y la tecnología que marca el camino”.
Desde una perspectiva más centrada en la experiencia de cliente, Ruano puso el acento en las nuevas demandas del consumidor: “hoy el cliente no busca solo un servicio, sino una experiencia de cuidado integral”. En este sentido, identificó oportunidades claras para la peluquería, especialmente en la incorporación de conceptos como los rituales de ‘HairSpa’, los diagnósticos capilares avanzados o una mayor presencia de la cosmética natural y sostenible.
“Creo que el sector tiene una oportunidad clara para evolucionar. No se trata solo de trabajar bien, sino de ofrecer servicios que aporten valor y salud, cuidando cada paso de la experiencia como un auténtico ritual”, concluyó.
Ambas visiones coinciden en una idea clave: la peluquería profesional se encuentra en un punto de inflexión, con la oportunidad de evolucionar hacia modelos más avanzados donde la gestión, la experiencia y la tecnología se conviertan en pilares estratégicos.