Según explica María Roberts, embajadora de René Furterer y especialista en cabello y cuero cabelludo, “el cabello sigue creciendo desde la raíz, pero al estar más frágil y quebradizo, se parte antes de que el largo sea visible, dando la sensación de que el pelo no avanza”.
La especialista señala que la sensación de “pelo en pausa” suele estar relacionada con diferentes factores que debilitan la fibra capilar y favorecen su rotura:
María Roberts recomienda sustituir las fundas de almohada de algodón por fundas de satén o seda, materiales que reducen el roce sobre la fibra capilar y ayudan a prevenir la rotura.
También aconseja evitar recogidos excesivamente tirantes durante la noche y optar por una coleta o una trenza floja.
El uso de protectores térmicos antes de emplear herramientas de calor sigue siendo uno de los gestos más importantes para preservar la calidad del cabello.
Además, la especialista recuerda la importancia de aplicar productos de protección capilar antes de la exposición al sol, al cloro o al agua del mar, así como secar el cabello con toallas suaves, evitando frotarlo de forma agresiva.
Otra de las recomendaciones pasa por incorporar sérums, aceites o cremas sin aclarado que ayuden a sellar la cutícula y reducir la rotura.
Asimismo, realizar cortes de saneamiento de forma periódica permite eliminar las puntas abiertas y evitar que el daño avance a lo largo del tallo capilar.
La hidratación continúa siendo uno de los pilares del cuidado capilar.
Según la información facilitada por la firma, un cabello correctamente hidratado mantiene una mayor elasticidad, resiste mejor el calor y los tratamientos químicos y presenta una menor tendencia al encrespamiento y a las puntas abiertas.
Además de proteger la fibra, René Furterer recuerda la importancia de actuar sobre el cuero cabelludo cuando el objetivo es favorecer el crecimiento del cabello.
Entre las soluciones de la firma destaca Triphasic Active Grow Serum, formulado con própolis y cafeína para estimular de forma natural la producción de queratina desde la raíz y favorecer la microcirculación del cuero cabelludo, contribuyendo a crear un entorno más favorable para el crecimiento capilar.
