Zona Estética
Armonización de glúteos: cinco mitos que los profesionales de la estética deben conocer
La armonización de glúteos busca mejorar la proporción corporal la firmeza y la calidad de la piel más allá del aumento de volumen un tratamiento que sigue rodeado de falsas creencias según las especialistas de Novo Clinic.
La armonización de glúteos ha evolucionado más allá del concepto tradicional de aumento de volumen. Actualmente, este procedimiento busca mejorar el equilibrio del contorno corporal, la calidad de la piel y la proporción entre cintura, caderas y piernas, respetando siempre la anatomía de cada paciente. Sin embargo, todavía existen numerosas ideas erróneas sobre este tratamiento.
Natalia Hougham, fundadora de Novo Clinic, y la Dra. Amira Chehade, directora médica de la clínica, analizan algunos de los principales mitos asociados a esta técnica.
Mito 1: solo sirve para aumentar el volumen
Las especialistas explican que el objetivo de la armonización no es únicamente aportar volumen, sino mejorar el equilibrio entre las diferentes estructuras corporales, corrigiendo pequeñas asimetrías y redefiniendo el contorno.
“La belleza está en la proporción, no en el exceso”, afirma la Dra. Amira Chehade.
Mito 2: cualquier persona puede someterse al tratamiento
Antes de realizar una armonización es necesario valorar aspectos como la elasticidad de la piel, el soporte muscular, la calidad de los tejidos y las proporciones corporales.
"Decir 'no' también forma parte de una buena práctica médica. En medicina estética no todo lo técnicamente posible es lo más indicado", señala Natalia Hougham.
Natalia Hougham, fundadora de Novo Clinic, y la Dra. Amira Chehade, directora médica de la clínica.
Mito 3: el resultado siempre es artificial
Las expertas destacan que la medicina estética actual apuesta por resultados naturales e integrados en la anatomía de cada paciente.
“El mejor resultado es aquel que no llama la atención por sí mismo. Queremos que el paciente se vea más equilibrado y proporcionado, pero sin que el glúteo se convierta en el protagonista absoluto”, explica Hougham.
Mito 4: si se entrenan los glúteos no hace falta armonización
El ejercicio contribuye a fortalecer la musculatura, pero no puede modificar aspectos anatómicos como la forma de la pelvis, determinadas asimetrías o la calidad de la piel.
“Un músculo fuerte es la mejor base para cualquier tratamiento corporal. Pero el gimnasio desarrolla el músculo; no puede cambiar la estructura ósea ni corregir determinadas asimetrías”, señala la Dra. Amira Chehade.
Mito 5: los resultados son inmediatos
Aunque el cambio puede apreciarse desde el primer momento, las especialistas recuerdan que el resultado definitivo requiere varias semanas, hasta que el producto se integra completamente en el tejido.
Además, explican que el uso de materiales reabsorbibles permite adaptar el tratamiento a los cambios que experimenta el cuerpo con el paso del tiempo y realizar mantenimientos personalizados cuando sea necesario.