La propuesta de Isabel Ros, de Perruqueria Estil Perruquers, parte de un castaño claro para crear Moka Caramel, un castaño chocolate enriquecido con reflejos cálidos que aportan profundidad en la base y luminosidad en medios y puntas.
Según explica la colorista, este tono destaca por aportar dimensión al cabello sin perder naturalidad y por convertirse en una opción de transición entre el rubio y el moreno. Además, su mantenimiento resulta discreto al integrar con facilidad el crecimiento de la raíz.
Moka Caramel favorece especialmente a las pieles medias con subtono cálido, aunque puede adaptarse a pieles claras ajustando la intensidad de los reflejos.
La segunda propuesta llega de la mano de Nandy, directora de Peluquería Nandy's, en Terrassa. En este caso, el trabajo parte de una base castaño miel natural para crear Luxury Ginger, un cobrizo con matices brown que busca un resultado más natural y fácil de mantener que un pelirrojo tradicional.
Este color combina la intensidad del cobrizo con la calidez de los tonos castaños, aportando luminosidad y movimiento tanto en melenas largas como en cortes más cortos. Aunque inicialmente está pensado para pieles claras y ojos azules, la firma destaca que puede adaptarse a diferentes tonos de piel ajustando la intensidad del cobrizo.
Más allá del resultado final, ambas propuestas comparten un mismo planteamiento: la importancia del diagnóstico previo, la técnica de aplicación y la personalización del color según la base capilar y las características de cada clienta.
Las dos coloraciones se han realizado con Under, de Montibello, una línea desarrollada para ajustar con precisión los reflejos cálidos que caracterizan tanto Moka Caramel como Luxury Ginger y facilitar un resultado adaptado a cada servicio técnico realizado en el salón.