La investigación, recogida por Professional Beauty, también muestra la importancia de la reputación digital: el 36% de las personas que buscan tratamientos cosméticos no quirúrgicos reconoce que las reseñas de cinco estrellas influyen en su decisión.
Frente al peso que adquieren las redes sociales y las opiniones 'online', solo el 16,5% de los consumidores consultados había utilizado una fuente verificada, como un registro respaldado por el Gobierno británico, antes de reservar tratamientos estéticos no quirúrgicos, terapia o una ecografía privada.
La investigación también detecta desconocimiento sobre la regulación de la estética no quirúrgica en Reino Unido. El 46% de los encuestados consideraba que los profesionales que realizan tratamientos como toxina botulínica o rellenos dérmicos están regulados legalmente.
Esta percepción es todavía mayor entre los jóvenes: el 53 % de las personas de entre 18 y 24 años pensaba que estos profesionales estaban regulados, frente al 26% de los mayores de 55 años.
Precisamente los consumidores de entre 18 y 24 años fueron los que menos comprobaron las cualificaciones antes de reservar: solo el 32% afirmó haber realizado esta verificación.
La disponibilidad de citas y las prisas constituyen otro factor relevante. El 28 % de los encuestados reconoció investigar menos al profesional cuando quedan pocas citas disponibles, mientras que un 25% reduce sus comprobaciones cuando dispone de poco tiempo antes de un evento y un 24% cuando busca una cita de última hora.
Estos datos adquieren especial relevancia en periodos de mayor demanda de tratamientos estéticos, como las semanas previas a bodas, vacaciones o celebraciones.
La publicación de los resultados coincide con el lanzamiento de la campaña 'Look Before You Book' de la PSA, destinada a fomentar que los consumidores británicos realicen una comprobación adicional antes de elegir determinados profesionales privados de la salud y el bienestar.
La iniciativa recomienda comprobar si el profesional pertenece a un Registro Acreditado mediante el Sello de Calidad de la PSA. La propia organización señala que recurrir a profesionales incluidos en estos registros puede contribuir a reducir los riesgos, aunque no eliminarlos completamente.
La investigación pone así sobre la mesa el creciente peso que tienen las redes sociales, las imágenes de resultados y las reseñas digitales en la elección de tratamientos estéticos, pero también la importancia de que estos elementos se acompañen de comprobaciones sobre la formación, las cualificaciones y las garantías profesionales.