Los resultados analizados muestran beneficios iniciales relacionados con la disminución del dolor, la inflamación y los hematomas, además de una posible mejora de la cicatrización. En algunos estudios, los cambios se observaron durante los primeros días posteriores a la intervención.
La fotobiomodulación utiliza luz de baja intensidad para estimular diferentes respuestas biológicas sin provocar el calentamiento significativo del tejido. En los trabajos incluidos se emplearon principalmente longitudes de onda rojas e infrarrojas cercanas, comprendidas entre 630 y 940 nanómetros.
Los tratamientos fueron bien tolerados y los estudios no comunicaron efectos adversos relevantes. No obstante, los autores señalan que los periodos de seguimiento fueron generalmente cortos y que la información sobre seguridad a largo plazo resultó limitada.
Uno de los principales problemas detectados es la falta de homogeneidad. Los estudios utilizaron equipos, longitudes de onda, potencias, dosis energéticas, tiempos de exposición y números de sesiones diferentes.
La densidad de potencia osciló entre 30 y 80 milivatios por centímetro cuadrado, mientras que las dosis variaron entre 4 y 96 julios por centímetro cuadrado. La duración de las aplicaciones también fue muy desigual: desde cinco segundos hasta 20 minutos, generalmente distribuidos en varias sesiones posoperatorias.
Estas diferencias dificultan la comparación de los resultados y confirman que no todos los equipos LED o de láser de baja intensidad pueden considerarse equivalentes. El resultado depende de la combinación de parámetros empleada y no únicamente del color de la luz o del tipo de dispositivo.
Los investigadores consideran que la fotobiomodulación puede convertirse en un tratamiento complementario útil para favorecer la recuperación después de una cirugía estética facial. Sin embargo, califican los resultados como preliminares debido al reducido número de estudios y pacientes analizados.
La revisión plantea la necesidad de realizar ensayos más amplios, con protocolos comparables, evaluaciones en momentos previamente establecidos y un seguimiento sistemático de la seguridad y los resultados a largo plazo.
Para los profesionales de la estética, esta conclusión invita a interpretar con prudencia las afirmaciones comerciales asociadas a la tecnología LED. Los resultados de la revisión corresponden al ámbito perioperatorio de la cirugía facial y no deben trasladarse automáticamente a cualquier tratamiento estético o dispositivo disponible en el mercado.
Fuente: Knoedler, L. et al. (2026). Photobiomodulation Therapy in Facial Aesthetic Surgery: A Systematic Review of Efficacy and Safety. Journal of Cosmetic Dermatology, 25, e71047. https://doi.org/10.1111/jocd.71047.