Esta es precisamente la filosofía de Onisa Coté, firma española especializada en productos para el cuidado durante el descanso, elaborados con seda de morera de grado 6A y 22 momme, con certificación Oeko-Tex Standard 100. La marca parte de una idea sencilla: el cuidado del cabello no termina cuando acaba la rutina de belleza, sino que continúa mientras dormimos.
Para las melenas rizadas, Onisa Coté propone dos accesorios pensados para ello: la funda de almohada de seda y el gorro de seda o ‘bonnet’.
Las fundas de almohada de seda de Onisa Coté, disponibles desde 79,95 euros, permiten que el cabello se deslice sobre una superficie suave durante toda la noche, reduciendo el roce asociado al movimiento mientras dormimos. Es una opción especialmente cómoda para quienes quieren incorporar la seda a su rutina sin añadir ningún accesorio al cabello.
El turbante de seda de morera antiencrespamiento, con un precio de 79,95 euros, por su parte, envuelve el cabello durante el descanso y evita el contacto directo de los rizos con la ropa de cama. Puede resultar especialmente útil en melenas largas, cabellos con mucho volumen o rizos muy definidos, así como para proteger peinados durante la noche.
Ambos pueden utilizarse de forma independiente o combinarse como parte de una rutina nocturna especialmente enfocada a preservar el rizo.
La elección de los accesorios también importa. Los coleteros de seda antirrotura, disponibles desde 11,95 euros, pueden ayudar a realizar una recogida suave, mientras que el gorro mantiene el cabello protegido y la funda de almohada crea una superficie de descanso respetuosa con el movimiento natural de la melena.
No hace falta añadir pasos antes de acostarse: basta con proteger durante la noche el trabajo de todo el día.
Porque cuidar los rizos no consiste únicamente en elegir un buen champú, acondicionador o producto de definición. También implica prestar atención a las ocho horas en las que, aparentemente, no hacemos nada con ellos.
Y ahí es donde la seda puede convertirse en el último paso de la rutina ‘curly’.
Para el profesional de la peluquería, estos accesorios representan una alternativa que puede recomendarse como complemento de los cuidados capilares realizados en el salón, especialmente en clientes que buscan conservar la definición de sus rizos durante más tiempo.