Kioto trabaja sobre estructuras definidas y líneas limpias, pero alejadas de la rigidez. Los cortes se construyen desde la precisión técnica, mientras que las texturas suaves y el movimiento natural aportan ligereza y dinamismo al resultado final.
La propuesta combina rasgos marcados y casi escultóricos con pieles limpias y luminosas, generando un contraste constante entre fuerza y suavidad.
Todo el trabajo técnico está planteado para que cada ‘look’ pueda evolucionar sin perder su esencia, manteniendo naturalidad y fluidez en el movimiento del cabello.
El color actúa como elemento de apoyo, aportando profundidad y dimensión sin imponerse visualmente sobre el corte.
Uno de los aspectos que más conversación ha generado alrededor de Kioto ha sido la precisión visual de las imágenes, hasta el punto de que algunas personas llegaron a pensar que habían sido creadas mediante inteligencia artificial.
Sin embargo, la colección ha sido realizada íntegramente con modelos reales.
“Quizás ahí reside precisamente el concepto: un nivel de precisión y perfección tan refinado que difumina la línea entre lo real y lo imaginado”, plantea la colección.
La colección ha contado con la participación de:
‘Kioto’ se construye así como una propuesta donde técnica, precisión visual y sensibilidad estética convergen en una visión contemporánea de la peluquería creativa