Según explica Alberto Sanguino, el tratamiento está indicado para cualquier persona que quiera reducir el frizz y controlar esos pequeños cabellos rebeldes que suelen aparecer alrededor de la melena.
“Es ideal para personas que quieren eliminar el frizz y reducir esos pelitos rebeldes que aparecen en ocasiones, separándose del rizo o formando una especie de nebulosa alrededor de la cabeza”, señala el experto.
Además, destaca que también resulta especialmente interesante para quienes desean suavizar la forma del rizo sin perder su esencia natural.
“Lo recomendamos a personas que quieren reducir el nervio de su rizo. Es decir, quienes tienen el pelo rizado y quieren seguir llevándolo rizado, pero más suave; o quienes ya tienen un rizo más relajado y buscan una onda más definida”, explica.
Aunque el tratamiento suele asociarse a cabellos rizados, desde Llongueras recuerdan que el encrespamiento puede afectar a cualquier tipo de cabello.
Por ello, Anti-Frizz Smoothfiller está diseñado para adaptarse tanto a cabellos lisos como ondulados o rizados, ofreciendo un mayor control frente a la humedad y mejorando la apariencia general de la fibra capilar.
No obstante, es en los cabellos rizados donde suele tener una mayor demanda, ya que este tipo de textura tiende a presentar más frizz de forma natural.
“Este producto ayuda a que quienes tienen mucho rizo lo lleven más relajado, pero también permite que quienes ya tienen el pelo rizado reduzcan el encrespamiento y lo vean mucho más definido”, afirma Sanguino.
Uno de los aspectos que más interés despierta entre los clientes es su compatibilidad con el método ‘curly’.
Según explican desde la firma, Anti-Frizz Smoothfiller no debe confundirse con un tratamiento de alisado, ya que su función principal es mejorar la textura del cabello y controlar el encrespamiento sin alterar la forma natural del rizo.
“Al ser un tratamiento puramente orgánico, es compatible con el concepto del método ‘curly’”, destaca el experto.
De este modo, el servicio permite conseguir rizos más definidos, suaves y controlados, manteniendo el movimiento y la personalidad del cabello.
La respuesta es clara: no.
Desde Llongueras insisten en que Anti-Frizz Smoothfiller no está diseñado para alisar la melena, sino para actuar sobre la fibra capilar reduciendo su sensibilidad frente a la humedad y mejorando su comportamiento diario.
El resultado es un cabello más disciplinado, brillante y manejable, pero manteniendo siempre su textura natural.
Esta característica responde a una demanda creciente por parte de los clientes, que buscan soluciones eficaces para controlar el frizz sin transformar completamente su cabello.
La duración del tratamiento depende en gran medida de los hábitos de cada persona y de los cuidados posteriores.
“No es lo mismo una persona que se lava el cabello una vez a la semana con un champú muy nutritivo y cuida su pelo al máximo que otra que se lo lava a diario y mantiene hábitos menos favorables para la salud capilar”, explica Alberto Sanguino.
Como referencia general, el especialista sitúa la duración de los resultados entre un mes y medio y tres meses.
La popularidad de los tratamientos anti-frizz aumenta significativamente durante los meses de calor, cuando la humedad ambiental y las agresiones externas afectan con mayor intensidad a la calidad de la fibra capilar.
Para el profesional de la peluquería, este tipo de servicios representan una oportunidad para ofrecer soluciones personalizadas que mejoren la experiencia del cliente y ayuden a mantener el cabello bajo control incluso en las condiciones más exigentes.
Porque, más allá de una cuestión estética, reducir el encrespamiento significa también conseguir peinados más definidos, manejables y duraderos, tanto en cabellos lisos como rizados, incluidos aquellos que siguen el método ‘curly’.