El carré y el shag son dos de las propuestas más versátiles para actualizar la imagen. Ana Martínez, Education Manager de Franck Provost, explica cómo adaptarlos a cada tipo de rostro y textura de cabello.
El corte carré continúa siendo una de las opciones más demandadas en el salón gracias a su versatilidad y elegancia.
“Para mí, la medida perfecta es a la altura de la mandíbula: logra un efecto desenfadado y 'sexy', ya que deja la nuca despejada y femenina”.
La experta propone adaptar el corte en función del resultado que se quiera conseguir:
“Personalmente, me decanto más por esta versión si buscamos frescura, rejuvenecimiento y naturalidad”.
Además, el corte puede complementarse con un flequillo abierto, de cortina o mariposa para suavizar las facciones y aportar un efecto visual más rejuvenecedor sin modificar el resto de la melena.
Otra de las propuestas destacadas por Franck Provost es el corte shag, especialmente indicado para potenciar el movimiento natural del cabello.
“Es ideal si buscas movimiento, modernidad y naturalidad. Funciona especialmente bien en cabellos rizados u ondulados, ya que resalta su textura y dinamismo”.
La especialista también ofrece algunas pautas para adaptarlo según la forma del rostro:
Para las clientas que desean mantener el largo del cabello, Ana Martínez recomienda trabajar el contorno mediante capas suaves y un degradado en la zona central de la melena.
“Podemos trabajar el contorno con capas suaves y un degradado en el centro del cabello. Esto crea movimiento, enmarca el rostro y suaviza líneas, siendo ideal tanto para rostros cuadrados como redondos”.
En este tipo de corte, la personalización también resulta determinante:
Para la estilista, el éxito de cualquier corte reside en adaptarlo a las características de cada clienta y respetar la naturaleza del cabello.
“Para lograr un estilo realmente favorecedor, fresco y natural, es fundamental optar por cortes que se adapten a la textura del cabello y a nuestro estilo de vida. Evita forzar peinados muy elaborados o rígidos. La clave está en lucir un cabello brillante, natural y con movimiento propio”.
En este sentido, tanto el carré como el shag, así como las melenas degradadas con movimiento, continúan posicionándose como algunas de las propuestas más versátiles para el profesional de la peluquería, al permitir una elevada capacidad de personalización y responder a la creciente demanda de cortes naturales, favorecedores y fáciles de mantener.