Con motivo del Día Internacional del Peluquero, el sector pone el foco en la transformación de una profesión cada vez más especializada y digitalizada. En España, el primer 'hub' de peluquería, impulsado por el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes junto a cinco empresas, busca adaptar la formación a las nuevas necesidades del oficio.
La transformación del oficio exige conocimientos que van más allá del corte, el color y el peinado. La gestión del salón, la digitalización, las redes sociales, la marca personal, el conocimiento del cuero cabelludo y la capacidad de ofrecer un asesoramiento individualizado se han incorporado progresivamente al perfil del peluquero.
El nuevo 'hub' trabajará en la identificación de los perfiles profesionales que necesitará el sector y en la elaboración de propuestas para adaptar los planes de estudio. Las empresas participantes se reunirán dos veces al mes en sesiones técnicas y trasladarán sus recomendaciones al Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes.
Esta colaboración también busca dar visibilidad a las oportunidades laborales que existen más allá del trabajo en el salón. La formación técnica, la educación para marcas profesionales, la gestión de establecimientos, la distribución y la venta especializada forman parte de un mercado que demanda perfiles cada vez más diversos.
El acuerdo fomentará las estancias formativas de estudiantes y docentes en las empresas participantes y en otras entidades vinculadas a la cadena de valor de la peluquería. Asimismo, promoverá la acreditación de las competencias adquiridas mediante la experiencia profesional, con el objetivo de facilitar su reconocimiento laboral.
La Secretaría General de Formación Profesional se encargará de establecer los mecanismos necesarios para adaptar la oferta educativa a las necesidades detectadas por las empresas. Por su parte, las compañías aportarán su conocimiento sobre la evolución del mercado, los avances tecnológicos y las nuevas demandas de los salones.
La creación del primer 'hub' de peluquería de España aporta un contexto profesional a la celebración del Día Internacional del Peluquero. La efeméride permite reconocer la dimensión técnica, creativa y social del oficio, pero también recordar los retos relacionados con la formación, la empleabilidad y la actualización permanente de competencias.
En un escenario condicionado por la tecnología y los cambios en los hábitos de consumo, la conexión entre los centros formativos, las empresas y los profesionales será determinante para preparar a las nuevas generaciones y reforzar la competitividad de los salones.